La lingüística contrastiva y el traductor

    Algunos autores dicen que la lingüística contrastiva y la traducción están relacionadas, mientras que otros mencionan lo contrario. De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, traducir tiene como significado expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra. Y lingüística contrastiva es la comparación de dos o más idiomas, con el propósito de describir sus igualdades y diferencias, según dicen Johansson, S. y Hofland, K. (1994), autores citados por Tricás en su escrito (2010).

    Hurtado, A. (1996) menciona que Fedorov, Vinay, Dabelnet, Mounin y Catford conciben la teoría de la traducción como una rama lingüística contrastiva. Sin embargo, Holmes en 1972 reivindicó esta disciplina como una disciplina autónoma, con su propia identidad. Tricás, M. (2010) dice que la lingüística contrastiva y la traducción comparten el mismo objeto de estudio, que son los textos redactados en distintos idiomas, pero difieren en la finalidad con la cual se realiza dicho estudio. Y también menciona que la lingüística nació de la traducción, ya que surgió la necesidad de comparar las distintas lenguas.

    Estoy de acuerdo con Tincás porque el traductor, al hacer su trabajo, compara las dos lenguas tomando en cuenta las diferencias que existen entre las culturas así como las expresiones que utilizan para hacer su traducción correctamente. También es importante saber que  una palabra puede tener distintos significados y estás se traducirán dependiendo en contexto en el que se utilicen. Pienso que al traducir un texto, se debe comparar las reglas y ordenes gramaticales de los idiomas que se traducen, ya que en ocasiones son distintas. De acuerdo con Tricás, M. (2010) contrastar dos lenguas, desde un enfoque traductor, es comparar dos modos distintos de percibir y reflejar el mundo.

    También pienso que el intérprete necesita de la lingüística contrastiva para poder encontrar las equivalencias de las palabras en los distintos idiomas, de lo contrario el traductor no sería capaz de hacer su trabajo. La idea básica de Fillmore es que no es posible entender el sentido de las palabras si no es asociándolo al conocimiento esencial que éstas llevan incorporado Tricás, M. (2010).

    En conclusión se podría decir que el traductor utiliza como apoyo la lingüística contrastiva para hacer su labor. La usa para poder encontrar las equivalencias de las palabras o frases entre los idiomas, identificar las diferencias entre las formas de expresión, y también para comparar las culturas de las que surgen las lenguas.

 

Referencias:

De kock, J. (1996). Gramática Española [En línea]. Ediciones Universidad Salamanca. Recuperado el 10 de febrero de 2011, de http://books.google.com/books?hl=es&lr=&id=CrSX9KzBwmMC&oi=fnd&pg=PA13&dq=el+papel+de+ling%C3%BC%C3%ADstica+contrastiva&ots=5kL3hIjfXy&sig=Yyx7_o2eYq4utxDZUoSckugV8Wk#v=onepage&q&f=false

Tricás, M. (2010). Lingüística Contrastiva y Traducción. Aproximaciones interculturales. Recuperado el 10 de febrero de                                                                           http://ressources-cla.univ-fcomte.fr/gerflint/Espagne3/merce.pdf

Hurtado, A. (1996). La Traductología: Lingüística y Traductología. Recuperado el 10 de febrero de http://www.trans.uma.es/pdf/Trans_1/t1_151-160_AHurtado.pdf